jueves, 8 de octubre de 2009

Diálogo en Honduras sin señales de viabilidad

El gobierno de facto de Honduras y delegados del derrocado presidente Manuel Zelaya, abrieron ayer un diálogo que busca una salida a la crisis política, bajo supervisión de la OEA, en un clima de recelo y fuerte despliegue militar.

Una misión de cancilleres, encabezados por el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, instalaron la negociación, con el reto de acercar posturas radicalmente opuestas sobre el retorno al poder de Zelaya, depuesto por un golpe de Estado el pasado 28 de junio.

“No estamos aquí para hacer recriminaciones mutuas ni para un debate histórico. Estamos para encontrar soluciones concretas a una situación que ya no puede prolongarse”, advirtió el secretario general en su discurso.

Insulza y los cancilleres se reunieron con el gobernante de facto Roberto Micheletti en la Presidencia, y, posteriormente, se reunirían con Zelaya, en la Embajada de Brasil, su refugio desde que regresó a Honduras del exilio --en secreto--, el 21 de septiembre.

El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, dijo a la OEA que está dispuesto a dejar el poder, pero sólo si el depuesto mandatario Manuel Zelaya desiste de su exigencia de ser restituido en la presidencia.

“Si yo soy obstáculo me hago a un lado, pero sí exijo que se haga a un lado este señor”, expresó Micheletti en alusión a Zelaya, en una reunión con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.

En la sesión, transmitida en directo por la televisión local, Micheletti les dijo en tono firme que “no hay forma de que se detengan” las elecciones del 29 de noviembre, que la comunidad internacional ha advertido que no reconocerá si se celebran bajo el gobierno de facto.
Embajada en vilo
La delegación buscará que ambos adversarios lleguen a un acuerdo que permita que las elecciones del 29 de noviembre sean libres, transparentes y reconocidas por la comunidad internacional.

Desde la embajada, Zelaya seguía por radio e internet el diálogo. “No estamos con optimismo, pero sí con expectativa de saber cómo se va a expresar el régimen golpista”, dijo a la AFP el sacerdote Andrés Tamayo, una de las 60 personas que lo acompaña.

“No podemos negociar los principios, lo que podemos negociar son los procedimientos para cumplir esos principios, como cumplir la restitución de la presidencia”, reaccionó Zelaya, al pedir ser reinstalado antes del 15 de octubre, un tiempo que considera prudencial para organizar los comicios.
Ambiente de coacción
Zelaya pidió al subsecretario de Estado norteamericano para América Latina, Thomas Shannon, que integra la misión de la OEA en Tegucigalpa, hacer “valer” la posición política del presidente Barack Obama y de la secretaria de Estado, Hilary Clinton.

En Washington, un portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, dijo que el diálogo debe llevar a que mejoren las condiciones para que Estados Unidos y la comunidad internacional validen las elecciones, pues aún existe “ambiente de coacción”.
López pide aval para elecciones
El canciller del gobierno de facto, Carlos López, pidió aval internacional para las elecciones y levantar las medidas contra el régimen que calificó de “discriminatorias”, en tanto denunció que en la embajada brasileña hay hondureños y extranjeros “armados”.

A su turno, el representante de Zelaya, Víctor Meza, instó a utilizar el diálogo “para buscar y encontrar pronto la salida de este oscuro túnel” e “infinito caos” generado por “haber permitido que la barbarie terminara imponiéndose”.

Mientras las pláticas seguían en un exclusivo hotel, fuertemente resguardado por policías y militares, afuera los antimotines reprimieron una manifestación de zelayistas cerca de la Embajada de Brasil.

En las calles, el taxista Marvin Roque, de 34 años, reflejó el sentimiento de muchos hondureños: “Ya, que se resuelva esto; estamos hastiados”, afirmó a la AFP.

Por: http://www.elnuevodiario.com.ni/nacionales/58900

2 comentarios:

  1. La última frase "Ya, que se resuelva esto, estamos hastiados" es la que más llama mi atención.

    Según la estasiología (la ciencia de las revoluciones), el momento termidoriano es aquel en el que la violencia y el caos se ha incrementado tanto, que las personas necesitan, ANSíAN paz y tranquilidad, sin importar cómo podrán conseguirlo o través de quién.

    Y es que no es sorprendente que las personas se cansen en algún momento. El pueblo hondureño quiere un poco de paz y estabilidad. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado en cuanto a quién o qué podrá llevar a Honduras a este fin: ¿las elecciones del 29 de noviembre? Quizás no: falta muy poco tiempo y los caprichos de la comunidad internacional para no reconocer las elecciones bajo el mando de Micheletti persisten.

    El momento termidoriano está acercándose a la mente y corazón de los ciudadanos de Honduras- ¿cuál será el detonante?

    Y que no se crea que Zelaya es la solución al problema, porque él ya cumplió con su rol: el de violar la constitución para despertar el sentimiento de libertad en el pueblo.

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  2. Es sorprendete cómo las personas han llegado a un punto en el cual ya no les importa de qué manera terminar con este problema sino sólo solucionarlo

    La comunidad internacional continúa insistiendo que no se reconocerán las elecciones por venir si lo hacen bajo el gobierno "golpista" como lo llamó el propio Zelaya.

    No se sabe si se llegará a un acuerdo pero todos están insistentes para llegar a un fin y sobre todo los ciudadanos hondureños.

    La restitución de Zelaya también es absurda y no creo que se la solución para el problema de Honduras ya que por él fue que éste comenzó.

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