miércoles, 26 de agosto de 2009

Analiza Congreso de Honduras posible retiro del ALBA

Tegucigalpa.- El Congreso Nacional de Honduras decidió revisar la adhesión del país a la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA), con el propósito de abandonar el pacto regional que considera es lesivo para la nación centroamericana.

Incluso pidió a la Comisión de Relaciones Exteriores un análisis de dicho tratado y un dictamen para que este país se pueda retirar del ALBA, al que Honduras se adhirió en agosto de 2008, durante el gobierno del presidente Manuel Zelaya Rosales.

"Si bien es cierto que hemos recibido cooperación de Venezuela, también se nos ha faltado al respeto por parte del presidente Hugo Chávez Frías", dijo este miércoles el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Poder Legislativo, Carlos Kattan.

Recordó que el ALBA tiene una cláusula que garantiza el respeto a la libre determinación de los pueblos, la cual ha sido violentada por el mandatario venezolano.

Señaló que Chávez ha intervenido en la política interna del país, al pretender que Zelaya siguiera sus pasos de continuar en el poder, apoyo para desestabilizar el país, entre otras acciones intervencionistas.

Además, agregó, el mandatario venezolano ha insultado a destacados hondureños de los sectores de la Iglesia Católica, al cardenal Oscar Andrés Rodríguez le llamó "perico del imperio", por no compartir la acción expansionista del sistema chavista.

Kattan explicó que una vez que concluyan con el estudio sobre el ALBA, se someterá al pleno del Congreso para que Honduras se separe del ALBA.

por: http://www.milenio.com/node/273987

EE.UU. suspende visas en Honduras

Estados Unidos suspende a partir de hoy su servicio de visas en Honduras, excepto casos de emergencia. Será otra forma de presionar por una salida negociada a la crisis del golpe de Estado, anunció el Departamento de Estado.

“Creemos firmemente que una solución negociada es la forma apropiada para avanzar y que el Acuerdo de San José es la mejor solución ” , añadió el reporte. Con esta decisión, Washington aprieta de nuevo las tuercas al régimen de Roberto Micheletti.

Cancilleres de siete países de la OEA, además del secretario general del organismo, José Miguel Insulza, concluyeron ayer su misión en Honduras, para intentar que el Gobierno acate el Acuerdo de San José, que implica el regreso de Zelaya y otras condiciones. Micheletti, el Congreso y otros poderes del Estado se manifestaron contra ese acuerdo. EE.UU. autorizó más de 30 000 visados para no inmigrantes (temporales) en sus dos consulados en Honduras en 2008, cifra que se mantiene estable desde hace una década.

Por otro lado, el presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, dijo ayer a la misión de cancilleres de la OEA que su país “no teme al embargo de nadie” y que las elecciones previstas para noviembre van a realizarse sin importar si la comunidad internacional las reconozca o no.

“No tenemos miedo al embargo de nadie. Podemos salir adelante sin el apoyo de ustedes”, dijo Micheletti a los cancilleres, encabezados por el secretario general del organismo continental, José Miguel Insulza. “Insulza vino a este país a dar órdenes y eso no se lo permitimos a nadie, aunque seamos el país más pobre de América”, afirmó Michelleti.

El gobernante de facto adelantó que “sí va a haber elecciones en Honduras, nos reconozcan o no los demás países del mundo. Espero que sean masivas, estamos llamando a la población a votar masivamente, es lo que nos hemos propuesto como Gobierno”. Guatemala ya anunció que enviará observadores a estos comicios.

Micheletti se reunió con Insulza y los cancilleres en la Casa Presidencial en el segundo y último día de la visita de esa misión a Honduras, país aquejado por la crisis desde el golpe de Estado del 28 de junio. Dicho golpe expulsó del poder y del país al presidente José Manuel Zelaya.

Los cancilleres de la misión de la Organización de los Estados Americanos (OEA) fueron los de Argentina, Canadá, Costa Rica, México, Jamaica, Panamá y de la República Dominicana.

por: http://www.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=300157&id_seccion=5

martes, 25 de agosto de 2009

Micheletti sigue firme en su posición

TEGUCIGALPA.- El Presidente Roberto Micheletti, recalcó ayer que su posición sigue siendo la misma de siempre, “la no restitución” del depuesto Presidente Manuel Zelaya, aunque eso sea la exigencia de la delegación de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Roberto Micheletti

Roberto Micheletti

“La posición del gobierno sigue siendo la misma de ayer, sigue siendo la misma del 29 de junio”, expresó el mandatario en una rueda de prensa en la que se refirió a diversos tópicos de interés general.

“Aquí nadie puede venir a imponernos absolutamente nada, este país es independiente, este país es soberano y nosotros tenemos nuestras leyes, enmarcamos dentro de la Constitución de la República, la posición del 28 de junio”, expresó el gobernante.

“No vamos a cambiar, porque nadie va a venir a este país a decirnos qué tenemos que hacer. Respetamos las posiciones, esperamos que comprendan que lo hicimos enmarcado dentro de la ley y la Constitución de la República”, insistió.

La comisión de cancilleres de la OEA llegó ayer a Tegucigalpa con la intención de buscarle una salida negociable a la crisis política hondureña en el marco del “Acuerdo de San José”.

La misión está integrada por el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, los ministros de Relaciones Exteriores de Canadá, Peter Kent; de México, Patricia Espinosa; de República Dominicana, Carlos Morales Troncoso; de Jamaica, Keneth Baugh; de Costa Rica, Bruno Stagno; de Panamá, Juan Carlos Varela; y de Argentina, Jorge Taiana.

POSIBLE REUNION

El Presidente Micheletti dijo que extraoficialmente se le informó que hoy sería recibido por la comisión de Cancilleres, sin embargo que esperará a que eso se le comunique de manera formal y de ser así, manifestó, “con gusto los vamos a recibir”.

Consideró que de momento es mejor esperar que la delegación haga las preguntas y dé sus opiniones y después su gobierno hará las conjeturas sobre el tema.

“Así que esperemos, el contacto que ellos puedan tener con los diferentes sectores del gobierno y posteriormente yo daré la opinión, no quiero verter absolutamente nada sin estar seguro de lo que ellos están opinando”, insistió.

En cuanto al informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dijo que ya se sabía de antemano que su posición iba a ser la misma, de acusar al gobierno, como lo hizo al señalar que en el país ha existido uso desproporcionado de la fuerza por parte de las instituciones de seguridad del Estado.

“Sin embargo se pudo demostrar al mundo entero que aquí no habían miles de hombres heridos por la policía o por el Ejército”, indicó.

El mandatario señaló que la actuación del Ejército se enmarca en un mandato de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y la Policía de acuerdo a lo establecido en la Constitución de la Re pública y las demás leyes.

por: http://www.latribuna.hn/web2.0/?p=33151

sábado, 22 de agosto de 2009

Cambios sociales motivaron el golpe de estado, afirma Zelaya

El presidente de Honduras, José Manuel Zelaya, afirmó que el golpe militar que lo sacó del poder y del país estuvo motivado por quienes temen a los cambios sociales y a que el pueblo se organice.

En entrevista exclusiva al periódico Brasil de Fato, divulgada en Internet, Zelaya calificó a su gobierno de centro-izquierda, y explicó que de centro porque apoya el liberalismo económico y de izquierda porque apoya los procesos sociales, socialistas.

Sostuvo que buscó un término medio para colocar su gobierno y así y todo lo declararon enemigo de las élites económicas hondureñas, precisamente porque aumentó el salario mínimo de los trabajadores.

"Me parece injusto que me den un golpe de Estado porque estaba haciendo una consulta pública para ver cuál era la tendencia del pueblo en relación a los procesos de partipación ciudadana", apuntó.

Sobre los factores que desencadenaron el golpe, Zelaya refirió que Honduras es la tercera economía más pobre de América Latina, cada 10 hondureños, ocho viven en la pobreza y de éstos tres en la extrema miseria. Considero que una sociedad que vive así hace un siglo debe ser analizada para la promoción de cambios, expresó.

Esas mudanzas, prosiguió, están relacionadas con la forma de establecer el sistema de gobierno, las cuales evidentemente no desean las élites económicas, por lo que la única manera de promoverlas es ampliando los espacios de participación ciudadana y los procesos de participación social.

Apunté a eso y los oligarcas me declararon enemigo de la patria y comenzaron a conspirar contra mí. Aumenté el salario de los trabajadores, intenté incorporar la reforma agraria, abrí las puertas al socialismo del Sur y eso fue considerado un delito, señaló el presidente hondureño.

Todo eso contribuyó a que la oligarquía económica hondureña -apoyada por los viejos halcones de Washington, como Otto Reich y Robert Carmona, y algunos congresistas norteamericanos- comenzaran la conspiración que concluyó en el golpe.

Interrogado sobre la postura del gobierno estadounidense, Zelaya dijo que el gobierno del presidente Barack Obama ha sido congruente con una diplomacia multilateral y dió demostraciones de querer resolver el problma.

Pero, continuó, eso no ocurre con otros grupos de poder en Estados Unidos, los cuales si están apoyando el golpe, la vieja guardia de los conservadores. Obama no. La secretaria de Estados Hillary Clinton fue clara.

Sin embargo, subrayó, en Estados Unidos hay muchos intereses políticos y económicos y hay mucha gente sectaria que quiere imponer su ideología.

Manteniéndome firme, respondió Zelaya a la pregunta en que forma espera volver a la presidencia.

jueves, 13 de agosto de 2009

Las fuerzas que fraguaron el golpe de Estado

Las condiciones se crearon desde el momento en que Zelaya asume la presidencia

El golpe de Estado contra la administración de Manuel Zelaya, en realidad lo que provocó fue el desplazamiento del poder de la corriente de izquierda del gobernante Partido Liberal (PL), instalando en su lugar al sector más conservador de ese instituto político. Con el apoyo de los principales grupos y cámaras empresariales, y el papel clave que jugaron los medios de comunicación en manos de esos grupos, la derecha y extrema derecha del PL logró, tres años después de que Zelaya asumiera la presidencia de la República, el control de un Estado que se les escapaba de las manos. Junto a esas fuerzas internas, ahora queda determinar el grado de participación y conocimiento que tuvo el gobierno de Estados Unidos, a cargo de Barack Obama, dado a que durante la administración de George W. Bush las asperezas se acrecentaron al punto de tensionar las relaciones en las que el factor que contribuyó fue la estrecha cercanía que Zelaya tuvo con el gobierno venezolano y la llamada petropolítica de Hugo Chávez.

Al hacer un repaso al amplio seguimiento que Inforpress* le ha dado a la coyuntura hondureña, particularmente del período de gobierno de Manuel Zelaya, se puede inferir que los factores que contribuyeron al golpe de Estado radican en el enfrentamiento que esa administración tuvo desde sus inicios con la extrema derecha, el empresariado y los medios de comunicación.

Las tensiones tuvieron lugar por las profundas discrepancias de carácter ideológico devenidas por las estrechas relaciones que fue tejiendo el mandatario Zelaya con el gobierno venezolano de Hugo Chávez y los mandatarios de la Alternativa Bolivariana de los Pueblos de América (ALBA), un proyecto encabezado por Venezuela y Cuba, y que la derecha regional, en particular las élites enfrentadas con Zelaya consideran que tiene un carácter político-militar.

Las denuncias de Zelaya , a los pocos meses de haber asumido la presidencia, en 2006, sobre conspiraciones de la extrema derecha para desestabilizarlo, fueron tomando forma con los acercamientos cada vez más serios de Zelaya con Hugo Chávez , que culminaron con la adhesión de Honduras a la ALBA , en octubre de 2008. A partir de ese momento, los rumores de un golpe de Estado fueron adquiriendo forma, y era evidente el distanciamiento y las fracturas que se habían dado con los empresarios y el gobierno de Estados Unidos.

Con ese último, desde 2006 comenzaron a agudizarse luego que Zelaya anunciara el proyecto de reconvertir la base aérea Soto Cano, mejor conocida como Palmerola, en un aeropuerto de carácter comercial, al mismo tiempo que ocurrían los acercamientos con el gobierno de Chávez , convertido en enemigo de la administración de George W. Bush .
En septiembre de 2008, pocos días antes de que el Congreso Nacional ratificara la adhesión a la ALBA, trascendió que grupos de presión, hoy golpistas, habían empezado el movimiento conspirativo. El jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Romeo Vásquez , al mando del golpe militar que depuso a Zelaya el 28 de junio de 2009, había revelado en aquel momento que "personas interesadas'' buscaban deponer al presidente Manuel Zelaya, en el contexto de las críticas que recibía por su cercanía con sus colegas de Venezuela, Bolivia y Nicaragua. "Nos han buscado para botar al gobierno'', declaró el militar a la cadena local de radio HRN. "Pero somos una institución seria y respetuosa... y respetamos al señor presidente como nuestro comandante general y nos subordinamos a la leyes. Algunos oficiales hemos recibido insinuaciones y propuestas para derrumbar al gobierno a través de pláticas y mensajes y correos electrónicos. Sin embargo, las Fuerzas Armadas están dispuestas a fortalecer la democracia y proteger al presidente''. Vásquez aseguró que "todas las insinuaciones han sido informadas al ministro de la Defensa (Arístides Mejía) y al gobernante, de acuerdo a la cadena de mando que impera en nuestra institución''. Al mismo tiempo, Zelaya postergaba por una semana, la recepción de las credenciales del nuevo embajador de EEUU , el cubano-americano, Hugo Llorens , según se dijo, en solidaridad con Bolivia ( El Heraldo , 22/9/08).

Meses después, parte de esas declaraciones de Vásquez , fueron respaldadas por el secretario de Estado adjunto de Estados Unidos para Latinoamérica, Thomas Shannon , quien en marzo de 2009, durante una gira por Centroamérica, se reunió con Zelaya en Tegucigalpa donde manifestó que "Honduras es un país con una vocación democrática que ha construido una sociedad abierta y tolerante, que ha sido un factor muy importante para la estabilidad en América Central y también un socio importante para los Estados Unidos".

Shannon y Llorens están hoy en la picota, debido al conocimiento que tenían del golpe que se gestó el 28 de junio. Y aunque el Departamento de Estado ha negado que haya habido una intervención directa de ellos, de la Embajada de EEUU en Honduras e incluso de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la participación de ambos en conversaciones con los golpistas, previas a la asonada, han dejado más dudas que respuestas. Ambos habían respaldado el breve golpe de Estado contra Chávez en 2002, y según un artículo de The New York Times (30/6/09. In a Coup in Honduras, Ghosts of Past U.S. Policies . International/Americas), en esas pláticas se habló de cómo los golpistas sacarían al presidente, cómo sería arrestado y cuál autoridad lo haría, según manifestó un funcionario de la administración de Obama , que el diario no identificó. Pero según ese mismo funcionario, esas conversaciones se "enfocaron en maneras legales para remover al presidente, no en un golpe de Estado".


Las élites hondureñas y los cubano-americanos
Las tirantes relaciones con el gobierno de George W. Bush y la no privatización de la principal empresa estatal, Hondutel, se conjugaron para impulsar una campaña mediática que resultó desgastante para el gobierno de Zelaya , que al mismo tiempo tuvo que cargar con una ofensiva de los medios de comunicación sobre sonados casos de corrupción que permearon su gobierno. En el caso de Hondutel, de la cual Micheletti fue gerente general, a finales de la década de 1990, y abierto promotor de su venta a transnacionales estadounidenses, en marzo de este año se convirtió en uno de los factores que le abrieron las puertas a los golpistas, tras el sonado caso de corrupción denunciado por el cubano-americano Otto Reich , quien tiene intereses en la telefonía privada ( Inforpress 1793).

La correlación de fuerzas políticas nunca favoreció a Zelaya, que llegó al poder gracias al apoyo del Partido Liberal pero el cual fue perdiendo rápidamente. Más cercano a posiciones de derecha, el PL tenía en el gabinete a miembros de tendencias bastante opuestas. Paradigmático resultó el caso de dos de sus principales asesores: Patricia Rodas (de izquierda), presidenta del PL y nombrada canciller a principios de este año; y Enrique Ortez Colindres , hasta hace poco canciller del gobierno golpista. **
Ortez , junto al presidente del Congreso Nacional y hoy mandatario de facto, Roberto Micheletti, también representante de la derecha del PL, ocupan los cargos más importantes del gobierno. *** Ambos contaron con el máximo apoyo empresarial, y del que muchos analistas opinan, fue la fuente de donde surgió el financiamiento del golpe de Estado. Estos grupos empresariales, conservadores en su mayoría, tienen una amplia ramificación de negocios, y en algunos casos se agrupan de manera estratégica (ver recuadro Grupos de poder económico).

Incluso, varios de los grupos más señalados de estar detrás del golpe, comparten un millonario proyecto turístico de inversión mixta, paradójicamente en el que participaba el gobierno de Zelaya , considerado el más grande de Centroamérica: Bahía de Tela. Avanzado en más del 70%, este complejo hotelero ubicado en la zona caribeña, requiere de una inversión de al menos US$150 millones, aunque en 2005 se estimó la misma en US$300 millones. Hace pocos años, el semanario El Financiero , de Costa Rica, dio información detallada sobre los grupos de empresarios participantes (28 de marzo-3 de abril de 2005). ****

Los múltiples intereses detrás del golpe en Honduras, incluso apuntan a la industria farmacéutica transnacional, que ha entablado nexos con élites centroamericanas. Según el Observatorio Social Centroamericano , farmacéuticas de Europa y Estados Unidos están implicadas en el golpe. De acuerdo con su análisis, más del 80% de los medicamentos distribuidos en Honduras, son provistos por empresas multinacionales, siendo la materia prima para su producción 100% importada, principalmente desde Estados Unidos y Europa. Los países de origen de estos medicamentos son Panamá, Costa Rica, Estados Unidos y Guatemala: en Panamá se encuentran ubicadas las plantas de laboratorios multinacionales como Glaxo , Sanofi y Smiyh Kline, mientras que en Costa Rica están Pfizer y Stein . En Guatemala se encuentran Novartis, Bristol Myers y Aventis .
Según advierte esa organización, la concreción de un acuerdo comercial establecido por los gobiernos de Cuba y Honduras tras el ingreso al ALBA incluyó como una de las principales temáticas de intercambio, la importación de medicamentos genéricos desde la isla caribeña como forma de contrarrestar los altos precios de las medicinas que el Estado hondureño debe costear para la provisión de sus hospitales públicos. Por lo tanto, el golpe estaba dirigido, en parte, a impedir ese tipo de acuerdos.

Entre las familias más fuertes de Honduras que controlan la industria química farmacéutica se encuentran los Canahuati , Kafati y los Facussó, las que distintos medios como Radio Globo de Honduras (que respalda al gobierno de Zelaya ) señalan como de las más comprometidas con el golpe. Los Facussó invierten también en Guatemala, en uno de los proyectos hidroeléctricos más grandes que se construyen: Xacbal.

Finalmente, uno de los nombres que más suena entre los que respaldaron el golpe, es el del empresario cubano-americano Rafael Nodarse , dueño del Canal 6 de televisión (fundado a mediados de la década de 1970), y quien junto a su hijo Roberto, están a cargo de la organización de los IX Juegos Deportivos Centroamericanos, a celebrarse a finales de este año, en San Pedro Sula. Es uno de los principales competidores de los principales grupos que controlan los medios de comunicacó³n.

Nodarse , quien llegó a Honduras a finales de la década de 1960, tejió estrechas relaciones con las Fuerzas Armadas, y gracias a ello, logró consolidar sus negocios. Señalado de ser el protector del terrorista Luis Posada Carriles en Honduras, con quien se conoció en el contexto de la fracasada invasión de Bahía de Cochinos, en Cuba, se le ha señalado de tener vínculos con el tráfico de drogas, vehículos y armas pero nunca se le ha investigado. Nodarse y sus hijos Roberto y Rafael , pertenecen al ala derechista del Partido Liberal, e incluso contribuyeron con la campaña presidencial de Zelaya . *****

I. Grupos de poder económico
Los principales grupos familiares en Honduras, están en su mayoría en manos de la tercera generación de inmigrantes de Siria, Palestina y Líbano llegados al país a finales del Siglo XIX y principios del Siglo XX. Entre esos grupos están:
Familia Canahuati Larach: industrias farmacéutica y textil, maquila, medios de comunicación, madera, seguros, agua embotellada, gaseosas; Familia Facussó: industrias textil, química farmacéutica y eléctrica, agroindustria, palma africana, telecomunicaciones, banca y construcción; Nasser: Grupo Terra, electricidad y telecomunicaciones; Familia Kafati: industrias alimenticia y farmacéutica, lotería electrónica, café; Familia Carrión, comercio; Familia Ferrar, medios de comunicación; Familia Agurcia: hotelería, telecomunicaciones centroamericanas, MetroRed y Navega; Grupo Atala Faraj: grupo financiero Ficohsa, Canal 54, comercio; Familia Arévalo: electricidad; Kafie, industria de lácteos y magnates de la electricidad térmica; Familia Rosenthal (respaldan a Zelaya): Grupo Continental, banca, medios de comunicación; Familia Goldstein banca; Familia Kawas Sikafie: cemento, construcción, medios de comunicación, comercio, importación de vinos; Familia Andonie Fernández: inmobiliarias, producción de medicinas y farmacias -fundador del partido PINU -.


Grupos que controlan los medios de comunicación

Prensa escrita :
Canahuati: diarios La Prensa , El Nuevo Día ( Andonie Fernández ) y El Heraldo; Rosenthal, diario Tiempo; Flores Facussó: diario La Tribuna (Edgardo Dumas Rodríguez uno de los principales socios);
Radio: Grupo Emisoras Unidas, Radio América y HRN : familia Riceño y Ferrari; Audio Video: Miguel Andonie Fernández; La Voz de Centroamérica, familia Sikafie; RCN, el cubano-americano Ubaldo García; Grupo Radio Industrias de Honduras , Víctor Bendek .


Televisión :
Centroamericana de Televisión , Corporación Televicentro, Multivisión: familias Ferrari, Villeda Toledo , Villeda Ferrari, Villeda de Kafati y Ferrari de Pastor; Canal 6 : Nodarse ; Canal 9, Vica Televisión , Honduvisión: Sikafie; Canal 11 , Cable Color : Rosenthal Oliva; Canal 21, Telered, Mayacable: Kawas; Canal 13: Bendek; Canal 45: Ubaldo García; Canal 54: Atala;

Interesante:
Enrique Ortez fue destituido el 7 de julio, tras declaraciones racistas al referirse a Obama como "el negrito que no sabe dónde queda Tegucigalpa". Su sustituto es Roberto Flores, ex embajador de Honduras en EEUU . Ortez es representante de la extrema derecha del PL , fue uno de los más férreos críticos de Zelaya por sus relaciones con ALBA . Ha sido presidente del Banco Centroamericano de Integración Económica ( BCIE ), embajador ante la Organización de Naciones Unidas ( ONU ), embajador en Francia y asesor del gobierno de Carlos Roberto Reina (1994-1998). Ortez fue uno de los señalados en el caso de tráfico de armas ocurrido en 1999, en el que se involucró a varios oficiales de las Fuerzas Armadas, junto al traficante de armas, el cubano-estadounidense Mario Dellamico, quien cobró fama en la década de 1980 por el tráfico de armas a su cargo desde Miami a Honduras para los contrarrevolucionarios nicaragüenses. En 1999, Ortez era el abogado de Longlac Interprises, una empresa propiedad de Dellamico y propietaria del arsenal militar incautado en ese caso ( Inforpress 1305 y Spanish Newswire Services , 9/1/99).

*** El nombramiento del militar retirado Billy Joya , el 1 de julio, como asesor de Micheletti , confirmó la plena presencia de la comunidad de inteligencia del Batallón 3-16, una unidad creada en 1981, bajo los auspicios de la CIA y militares argentinos, que tuvo la figura de escuadrón de la muerte. Billy Joya fue un miembro importante de ese grupo, fundador de las unidades Lince y Cobra , también considerados escuadrones de la muerte ( Inforpress 1169, 1172 y 1184; e Inforpress 1165; 1172 y 1258). Previo a su nombramiento, Joya se desempeñaba como asesor del Secretario de Seguridad de Zelaya, Álvaro Romero, a quien también se le vincula con ese Batallón. En 1996, Joya presentó un libro de su autoría, titulado INFORME BJ: Un Rayo de Luz en el Camino, donde reconoce violaciones a los derechos humanos.

**** Eduardo Kafati , Camilo Atala , Henry Arévalo , Shucry Kafie , Jaime Rosenthal , Gilberto Goldstein , José María Agurcia , Juan Canahuati , Miguel Facussó y Arturo Maduro .

*****Rafael Nodarse , vinculado a la Fundación Nacional Cubano Americana ( FNCA), estuvo ligado a la clandestina Radio Swan , que la CIA estableció en la isla del Cisne, en la década de 1960, para desestabilizar al gobierno de Fidel Castro . La United Fruit Company se había apropiado de ella en esos años. Esa isla fue traspasada a Honduras en 1971, y durante la guerra contrarrevolucionaria en Nicaragua, sirvió de base de entrenamiento de los llamados "Contras". Hoy es un área estratégica del complejo militar de Palmerola.

Por Luis Solano - Guatemala, 14 de julio de 2009

Coinciden EU, Canadá y México sobre la crisis en Honduras

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, criticó que los mismos que hoy exigen a su gobierno reinstalar en Honduras a Manuel Zelaya, son quienes antes se quejaron del intervencionismo de su país en América Latina.

Durante una conferencia conjunta con el presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, y el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, el mandatario de la Unión Americana acusó a esas personas de actuar en forma hipócrita.

En el marco de la Cumbre de Líderes de América Latina, insistió en que Estados Unidos tiene muy claro que el presidente Zelaya llegó de manera legal al poder a través de un proceso democrático y fue removido de manera ilegal, por lo cual debe de regresar cuanto antes.

Sin embargo, aseguró que su país "no puede actuar en las dos vías", es decir, intervenir directamente en Honduras para restablecer a Zelaya Rosales y al mismo tiempo mantenerse alejado de América Latina para que no le acusen de intervencionista.

Obama respaldó el pronunciamiento conjunto de los tres mandatarios, en el sentido de desear el restablecimiento en Honduras del orden legal a la brevedad y apoyar las gestiones de mediación del presidente de Costa Rica, Oscar Arias Sánchez.

Aunque éste pronunciamiento lo hizo el presidente Obama en respuesta a una pregunta concreta de un periodista, Calderón Hinojosa también expresó una opinión.

Desde el templete instalado en el Instituto Cultural Cabañas, el Ejecutivo federal señaló que los líderes de América del Norte apuestan a las instituciones y al derecho internacionales, que son "el camino para resolver el tema".

En particular, dijo que no está de acuerdo en que Estados Unidos se erija como "el gran juez o el solucionador final" de las crisis de todos los países de América Latina.

Por el contrario, reiteró, la posición es fortalecer las instituciones internacionales ya existentes como, la Organización de Estados Americanos (OEA), y la gestión que realiza el presidente Arias Sánchez. Sigue Responde Obama a. dos. Sánchez

En todo caso, como forma de contribuir a la solución del conflicto en Honduras, sugirió crear grupos regionales de países amigos que ayuden a facilitar el diálogo y la solución definitiva del conflicto.

"Tal vez podamos formar un grupo de Amigos de Honduras para coadyuvar a resolver el conflicto y devolver la institucionalidad democrática al país", afirmó.

Al respecto el primer ministro canadiense expresó su respaldo a la tarea que ha emprendido el presidente Obama respecto al conflicto en Honduras, y aseguró que el gobierno estadunidense ha apoyado firmemente el trabajo multilateral de intermediación.

Coincidió en que aquellos que critican a Estados Unidos por su supuesta falta de interés en la situación en Centroamérica, son aquellos que tampoco aprueban la cooperación del gobierno de Obama con Colombia para combatir al narcotráfico.

Harper recordó que tanto México como Canadá están implicados en el esfuerzo de mediación que encabeza el presidente de Costa Rica y afirmó que en esta materia se cuenta firmemente con el apoyo de la administración de Barack Obama.

"Creo que esto es precisamente lo que esperamos de Estados Unidos, un país que tenga liderazgo en asuntos de valor pero que también apoye esfuerzos multilaterales para manejar los retos que enfrentamos todos nosotros" resaltó. (Con información de Notimex/JOT)

Por: http://www.elfinanciero.com.mx/ElFinanciero/Portal/cfpages/contentmgr.cfm?docId=208180&docTipo=1&orderby=docid&sortby=ASC

EEUU desmiente haber retirado apoyo a Zelaya

Estados Unidos sigue apoyando el regreso al poder del depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya, como contempla el plan de mediación de Costa Rica, declaró este jueves el director para América Latina de Consejo de Seguridad Nacional, Dan Restrepo.

"Los Estados Unidos siguen apoyando la restauración del orden democrático en Honduras. Y parte del plan del presidente (costarricense Oscar) Arias es el regreso del presidente Zelaya hasta completar su presidencia'', explicó en rueda de prensa el consejero en la Casa Blanca.
"Vemos positivamente el esfuerzo de la OEA de respaldar ese proceso con una delegación'', añadió Restrepo.

El Departamento de Estado envió una carta esta semana al senador demócrata, Richard Lugar, en la que asegura que el gobierno del presidente Barack Obama no apoya a ningún individuo ni político en particular en la crisis hondureña, sino su resolución pacífica. Asimismo rechaza los llamamientos de algunos simpatizantes de Zelaya a imponer duras sanciones económicas contra Honduras.

Aunque condenando el golpe, la carta no pide de forma notable el regreso de Zelaya al poder. "Nuestra política y estrategia no está basada en apoyar a ningún político o individuo en particular'', dice la misiva dirigida al principal republicano en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.

Es probable que la nueva posición de Estados Unidos socave los esfuerzos diplomáticos para conseguir el regreso de Zelaya, han dicho varios analistas.
La carta, por otra parte, pudiera ayudar al gobierno a conseguir la confirmación de tres altos funcionarios del Departamento de Estado nombrados por el presidente Obama para tratar con la región. Los republicanos del Senado han paralizado las nominaciones en protesta contra la política del actual gobierno estadounidense hacia Honduras.

Unos mil simpatizantes de Zelaya protestaron el jueves frente a la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa cuando la carta del Departamento de Estado se hizo pública en la prensa hondureña.

Aunque condenando la deposición de Zelaya y su expulsión del país, la carta del 4 de agosto dice que Zelaya, un aliado del presidente venezolano Hugo Chávez, fue, en gran medida, responsable de su situación.

"También reconocemos que la insistencia del presidente Zelaya en emprender acciones provocativas contribuyeron a la polarización de la sociedad hondureña y llevaron a una confrontación que desató los eventos que llevaron a su deposición'', dice la carta, firmada por Richard Verma, secretario de Estado adjunto para Asuntos Legislativos.

Restrepo descartó que haya habido cambios sobre la postura de EEUU, como hizo también previamente un portavoz del Departamento de Estado, Robert Woods.
"No estamos suavizando nuestra posición con respecto a Zelaya'', dijo Wood. "Hemos sido muy firmes en criticar lo que sucedió en Honduras. Fue claramente un golpe. Lo condenamos'', señaló.

La crisis empezó cuando Zelaya insistió en realizar un referendo el 28 de junio para apoyar la convocatoria de una convención constitucional para cambiar la constitución y buscar su reelección. A Zelaya sólo le quedaban seis meses en el cargo antes de que un adversario de Chávez probablemente fuera el próximo presidente de Honduras.
El Congreso de Honduras, la secretaría de Justicia y el Fiscal estatal le advirtieron a Zelaya que la Constitución de Honduras no permitía el referendo.
Lo hizo de todas formas y fue depuesto.

Por: http://www.elnuevoherald.com/ultimas-noticias/story/513792.html

miércoles, 5 de agosto de 2009

Honduras: España y la Segib respaldan a Insulza como mediador



La Organización de Estados Americanos (OEA) estudia enviar una misión de alto nivel a Honduras para persuadir al Gobierno de facto a aceptar el Acuerdo de San José, propuesto por Óscar Arias para poner fin al conflicto político que vive esa nación.


La medida fue discutida en San José y recibió el respaldo de la vicepresidenta del Gobierno español, Fernández de la Vega y del secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias.


La decisión sobre el envío de este grupo, posiblemente integrado por cancilleres latinoamericanos, se tomará el próximo miércoles en el seno del Consejo de la OEA, anunció en Costa Rica el secretario general de la organización, José Miguel Insulza. La comisión podría estar encabezada por Insulza, según declaró el propio secretario general de la OEA, aunque no quiso adelantar ningún detalle sobre quiénes la podrían integrar hasta que se tome la decisión, el próximo miércoles.


El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, había solicitado la pasada semana a Óscar Arias, en su calidad de mediador en la crisis, el envío de una delegación internacional para que se entrevistara con representantes de los poderes del Estado y empresarios en ese país. Micheletti sugirió en ese momento que este grupo fuera liderado por Enrique Iglesias pero éste declinó aceptar dicha oferta argumentando que se debe analizar "cuándo una visita de esas características puede ser útil para el objetivo que se persigue".


Sobre esta misión, Arias dijo: "Tendría como meta ver si podemos superar las dificultades para que sean aceptados todos los puntos del Acuerdo de San José", cuyo eje fundamental es el restablecimiento del orden constitucional a través de la restitución en el poder del depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya. El envío de la misión de la OEA fue respaldado totalmente por la vicepresidenta Fernández de la Vega, tanto en nombre de España como de la Unión Europea (UE), como un paso más para resolver la crisis en el país centroamericano, que ya llega a su quinta semana.


La vicepresidenta primera del Gobierno español aseguró que el Acuerdo de San José es "muy razonable" y que este es el momento en que hay que "poner todo el apoyo en el proceso, con un mensaje de firmeza y decisión de sacar el acuerdo adelante".


Ante la hipótesis de que esta nueva iniciativa fracase en su intento de lograr un acuerdo entre las partes, Arias aseguró que prefiere mantener la esperanza de que el consenso será posible. "No quisiera renunciar a eso y no hay un plan 'B', y confío en que la presión internacional va a permitir finalmente el Acuerdo de San José", añadió el presidente costarricense.

publicado por: infolatam.com

martes, 4 de agosto de 2009

La ambigüedad de Washington frente al golpe en Honduras



El golpe militar que derrocó al presidente electo de Honduras, Manuel Zelaya, provocó repudio unánime a nivel internacional.

Pero la respuesta de algunos países ha sido más reticente que la de otros y la ambivalencia de Washington ha comenzado a despertar sospechas acerca de lo que realmente el gobierno estadounidense está tratando de lograr en esta situación.


Las primeras declaraciones de la Casa Blanca en respuesta al golpe fueron débiles y evasivas. En ellas no se denunciaba el golpe, sino más bien se hacía un llamado a “todos los actores políticos y sociales en Honduras a respetar las normas democráticas, el Estado de derecho y los principios de la Carta Democrática Interamericana”.


Esas declaraciones diferían con las de otros presidentes del hemisferio, como Lula da Silva de Brasil y la presidenta Cristina Fernández de Argentina, quienes denunciaron el golpe y exhortaron a que se restituyera al presidente Zelaya. La Unión Europea también emitió una respuesta similar, menos ambigua y más inmediata.


Más adelante, ese mismo día, a medida que la respuesta de otras naciones se hizo más clara, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, hizo una declaración más fuerte en la cual repudiaba el golpe –pero sin llamarlo golpe. Además, no hacía mención alguna sobre el retorno de Zelaya a la presidencia.


La Organización de Estados Americanos, el Grupo de Río (la mayor parte de Latinoamérica) y la Asamblea General de las Naciones Unidas han todos llamado a que se dé el “retorno inmediato e incondicional” del presidente Zelaya.


Las fuertes posiciones desde el Sur resultaron en declaraciones anónimas de funcionarios del Departamento de Estado que mostraban más apoyo al retorno del presidente Zelaya. Para la tarde del lunes, el presidente Obama finalmente declaró: “Nosotros creemos que el golpe no fue legal y que el presidente Zelaya sigue siendo el presidente de Honduras...”


Pero más tarde, ese mismo lunes en una conferencia de prensa, se le preguntó a la secretaria de Estado Clinton si “restaurar el orden constitucional” en Honduras significaba el retorno de Zelaya. La secretaria nunca dio una respuesta afirmativa.


¿Por qué tanto recelo en llamar abiertamente al retorno inmediato e incondicional de un presidente electo, así como lo había hecho el resto del hemisferio y las Naciones Unidas? Una posibilidad obvia es que Washington no comparte estos objetivos. Los líderes del golpe no tienen apoyo internacional pero aún podrían tener éxito en lograr que pase el tiempo –Zelaya tiene menos de seis meses para terminar su mandato. ¿Apoyará el gobierno de Obama la imposición de sanciones en contra del gobierno golpista para prevenir que esto suceda? Los gobiernos vecinos de Guatemala, Nicaragua y El Salvador ya han hecho las primeras advertencias al anunciar una suspensión del comercio por 48 horas.


En contraste, una razón para la reticencia de Hillary Clinton de llamar al golpe un golpe es la prohibición, bajo la Ley de ayuda al extranjero de Estados Unidos (U.S. Foreign Assistance Act), de proveer fondos a gobiernos en donde el jefe de Estado haya sido destituido por un golpe militar.


La palabra ‘incondicional’ también es clave en esta situación: el gobierno estadounidense quizás quiera extraer alguna concesión de Zelaya como parte de un acuerdo para su retorno a la presidencia. Pero así no funciona la democracia. Si Zelaya quiere negociar algún acuerdo con sus oponentes políticos luego de haber retornado, ésa es otra historia. Pero nadie tiene el derecho de extraerle concesiones políticas en el exilio, mientras está entre la espada y la pared.


No hay excusa alguna para este golpe. Una crisis constitucional se desató cuando el presidente Zelaya le ordenó al ejército que distribuyera los materiales para un referendo no vinculante que se llevaría a cabo el domingo pasado. El referendo le pedía a los ciudadanos que votaran sobre si incluir una propuesta para una asamblea constituyente, para redactar una nueva constitución, en las elecciones de noviembre. El jefe del ejército, el general Romeo Vásquez, se rehusó a llevar a cabo las órdenes del presidente. El presidente, como comandante en jefe del ejército, despidió a Vásquez, con lo cual el ministro de defensa renunció. La Corte Suprema posteriormente dictaminó que el despido de Vásquez por parte del presidente era ilegal y la mayoría en el congreso se ha mostrado en contra del presidente Zelaya.


Los partidarios del golpe argumentan que el presidente violó la ley al intentar proceder con el referendo después de que la Corte Suprema fallara en contra de éste. Ésta es una cuestión legal; puede ser cierto o puede ser que la Corte Suprema no tuviera base legal para emitir esa sentencia. Pero esto es irrelevante para lo que ha sucedido: el ejército no es el árbitro de una disputa constitucional entre los varios poderes del Estado. Esto es particularmente cierto en este caso, en el que el referendo que se proponía era un plebiscito no vinculante y meramente de carácter consultivo. No habría cambiado cualquier ley, ni habría afectado la estructura de poder; era simplemente una encuesta al electorado.


Por consiguiente, el ejército no puede afirmar que actuó para prevenir un daño irreparable. Éste es un golpe militar llevado a cabo con propósitos políticos.


Existen otras cuestiones sobre las cuales nuestro gobierno (el estadounidense) se ha mantenido raramente silencioso. Los informes de represión política, del cierre de estaciones de radio y TV, de la detención de periodistas, detención y abuso físico de diplomáticos y de lo que el Comité para la Protección de Periodistas ha llamado una “censura de los medios”, son eventos que aún esperan por ser seriamente reprochados por Washington. Al controlar la información y reprimir la disensión, el gobierno de facto de Honduras está también creando el marco para unas elecciones injustas en noviembre.


Muchos informes han contrastado el rechazo del gobierno de Obama al golpe hondureño con el apoyo inicial del gobierno de Bush al golpe militar de 2002 que derrocó brevemente al presidente Hugo Chávez en Venezuela. Pero de hecho hay más similitudes que diferencias entre la respuesta estadounidense a estos dos eventos. En el marco de un día, el gobierno de Bush revirtió su posición oficial sobre el golpe venezolano debido a que el resto del hemisferio había anunciado que no reconocería al gobierno golpista. De manera similar, en este caso, el gobierno de Obama está siguiendo al resto del hemisferio, tratando de no ser la excepción, pero al mismo tiempo, sin realmente compartir su compromiso con la democracia.


No fue sino hasta algunos meses después del golpe venezolano que el Departamento de Estado admitió que le había brindado apoyo financiero y de otro tipo a “individuos y organizaciones que se entiende que estuvieron activamente involucrados en la breve expulsión del gobierno de Chávez”. En el golpe hondureño, el gobierno de Obama afirma que intentó disuadir al ejército hondureño para que no tomara esta acción. Sería interesante saber cómo se llevaron a cabo estas discusiones. ¿Será que los funcionarios del gobierno dijeron, “Ustedes saben que tendremos que decir que estamos en contra de una movida como ésa si la llevan a cabo, porque todo el mundo lo hará”? O será que más bien dijeron, “No lo hagan, porque haremos todo lo que esté a nuestro alcance para revertir cualquier tipo de golpe”? Las acciones del gobierno desde que ocurrió el golpe apuntan a algo más parecido a lo primero, sino hasta peor.


La batalla entre Zelaya y sus oponentes pone de frente a un presidente reformista apoyado por sindicatos laborales y organizaciones sociales en contra de una élite política corrupta, con conexiones al narcotráfico, que opera al estilo de una mafia y que está acostumbrada a escoger no solamente a la Corte Suprema y al Congreso, sino al presidente también. Es una historia recurrente en Latinoamérica, y Estados Unidos casi siempre se ha puesto del lado de las élites. En este caso, Washington tienen una relación muy cercana con el ejército hondureño, desde hace ya décadas. Durante los años ochenta, Estados Unidos utilizó bases en Honduras para entrenar y armar a los ‘contras’, los paramilitares nicaragüenses que se dieron a conocer por sus atrocidades en la guerra en contra del gobierno sandinista en el vecino país de Nicaragua.


El hemisferio ha cambiado substancialmente desde el golpe venezolano de abril de 2002, con otros once gobiernos de izquierda siendo elegidos posteriormente. Un conjunto entero de normas, instituciones y relaciones de poder entre el Sur y el Norte en el hemisferio han sido alteradas. El gobierno de Obama enfrenta hoy a vecinos que están mucho más unidos y mucho menos dispuestos a ceder en cuestiones fundamentales de democracia. Es por eso que la secretaria de Estado Clinton probablemente no tendrá mucho espacio de maniobra. Sin embargo, la ambivalencia del gobierno será notada en Honduras y muy probablemente podría motivar al gobierno de facto a que intente aferrarse al poder. Eso podría ocasionar muchos daños.


Publicado por: cadenaglobal.com.arg