viernes, 31 de julio de 2009

HONDURAS ROMPE PARADIGMA EN AMERICA LATINA

La remoción del Presidente José Manuel Zelaya Rosales por parte de las Fuerzas Armadas en la madrugada de ayer domingo 28 de junio, rompe paradigmas de la historia política contemporánea de América Latina. Por primera vez en la era de la post Guerra Fría (desde 1989 hasta la fecha), un ejército depone un Presidente constitucional y democráticamente electo, para restaurar el Estado de Derecho, y no para romper el Estado de Derecho en un país, como era característico de los militares en épocas anteriores.

Este caso no se puede catalogar como un “golpe de Estado”, ya que no cumple con dos rasgos fundamentales de dicho fenómeno político: toma del poder por parte del estamento militar y quebrantamiento del Estado de Derecho. La acción tomada por las Fuerzas Armadas de Honduras fue basada en una orden judicial y su propósito fue restablecer el Imperio de la Ley (rule of law), el cual estaba siendo violentado consistentemente por el propio Presidente del Poder Ejecutivo, al desconocer las disposiciones del Poder Judicial y del Poder Legislativo (checks and balances). Luego de la intervención de las Fuerzas Armadas, la Constitución Política sigue vigente ya que se respetó plenamente la sucesión de poder establecida por la Carta Magna, con lo cual se nombra un nuevo Presidente Constitucional.

Y es que desde el punto de vista de la politología, Honduras sentó ayer un precedente, el cual sin duda pasará a ser un caso de estudio de universidades, diplomáticos y políticos alrededor del mundo. Por primera vez en Latinoamérica, el pueblo se rebela, sin derramamiento de sangre y sin violencia, contra un Presidente Constitucional y democráticamente electo, por violar disposiciones legales y la institucionalidad vigente en el país.

Por eso es que la prensa internacional, los organismos internacionales y gobiernos alrededor del mundo, no han comprendido aún el contexto y la esencia de este caso, y están condenando lo que ha sucedido en Honduras, pues lo están analizando en base a conceptos propios del viejo paradigma de los golpes de Estado durante la época de la Guerra Fría. La comunidad internacional, pública y privada, aún no ha tenido el tiempo, ni los elementos, para percatarse que en Honduras ayer se rompió un modelo y que se trata de un caso completamente sui géneris.

La lección que dio Honduras al mundo ayer es clara: aunque un Presidente haya sido electo democrática y legítimamente, no tiene derecho a desobedecer la Constitución y las leyes de la República. Los pueblos ya no están dispuestos a tolerar ese tipo de abusos de poder de los Presidentes Constitucionales, que muchas veces se consideran intocables, por el mismo hecho de haber sido electos por el pueblo. El mensaje de Honduras es simple: el voto popular no incluye una licencia para delinquir, y todo esfuerzo para gobernar por el bien común debe estar dentro del marco de la ley.

Probablemente, tampoco los hondureños se han dado cuenta de la magnitud de lo que hicieron ayer. Con el paso de los días, los meses y años irán asimilando y comprendiendo la dimensión del nuevo paradigma que han sentado, con un rotundo mensaje para propios y extraños sobre lo que le depara a los dictadores constitucionales y a sus aprendices tropicales. El que tenga oídos, que oiga.

http://lahondurasposible.blogspot.com

10 comentarios:

  1. Uno de los principales problemas de las repúblicas centroamericanas, es que no hemos logrado entender todavía que somos repúblicas. Al preguntársenos del gobierno, pensamos inmediatamente en el presidente, como si fuese un monarca. Veía hace unos momentos en el canal CNN en Español un anuncio sobre las celebraciones del bicentenario de las independencias de los Estados Latinoamericanos. Me surgió entonces la siguiente reflexión:

    Hace ciento ochenta y ocho años, Centroamérica decidió que no bajaría la cabeza ante un rey español, pero sí ante uno autóctono. Tal es el caso que al momento de independizarnos, fuimos súbditos de un breve emperador agustino en el valle de Anáhuac. Luego tuvimos por casi dos décadas, reyes federales, propios del istmo. Posteriormente, cada nación centroamericana tuvo su propia corte real. La carrera empezó entonces para encontrar la manera adecuada de nombrar a los reyes. El proceso tardaría más de cien años hasta llegar a la cereza sobre el helado, en la década de 1980.

    Tras semejante proceso de evolución histórica, se llegó a la convicción que el rey no debía vestir capa y corona, tampoco uniforme de guerra y boina, sino traje y corbata (aunque a veces también güipil o sombrero). Centroamérica había encontrado la manera ideal de nombrar a sus líderes: la famosa y anhelada elección democrática. Desde entonces, el rey debía basarse y justificar todas sus acciones bajo lo que las nuevas Constituciones democráticas dictaban. De lo contrario, si aún pensaba que él podía actuar por su propia voluntad, sufriría el mismo destino que los Jorges (I y II) de Guatemala.

    Mi punto es que Centroamérica está acostumbrada a ver a quien preside el poder ejecutivo como a un monarca. A pesar que en cada Constitución se designa al Estado como republicano, aún tenemos la mentalidad, por cualquiera que sea su causa, de ver a una sola persona como el dueño y soberano del Estado. Vemos el ejemplo del gobierno guatemalteco que en todo firma “Gobierno de Álvaro Colom”. También, el caso que ocurre hoy en Honduras nos hace reflexionar, es el “derecho democrático” el que mantiene a un gobierno para que actúe a su antojo al mando del Estado, así como los reyes medievales y su derecho divino; o a veces, hay que decapitar al rey porque sobre todas las cosas, abusa de su posición. Y es que si la soberanía recae en el pueblo, ni Dios, ni el derecho divino, ni el derecho democrático, ni Chávez, salvan al rey abusivo de la guillotina.

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  2. En realidad es muy impresionante que un país Latinoamericano haya tenido el valor y las agallas para haber depuesto al presidente Manuel Zelaya ya que esto es una prueba a que la población ya no esta dispuesta a permitir y soportar más abusos departe de los gobernantes electos.

    El país hondureño nos ha dado una lección al resto de países para que de igual forma luchemos y defendamos nuestra institucionalidad y Estado de Derecho y así no permitamos que ningún gobernante trate la manera de hacer lo que desee en el poder.

    Además es penoso que muchos aún crean que lo sucedido en Honduras corresponde a un Golpe de Estado cuando en realidad no lo es ya que se ha dado a conocer puntos en los cuales demuestran que el pueblo hondureño actuó conforme a la ley y no como el ex Presidente Manuel Zelaya que estaba actuando ilícitamente al tratar de reelegirse como Presidente de Honduras cuando muy bien sabía que la Constitución de Honduras no lo permitía y obviamente dicho acto era penalizado. Además la situación ocurrida no señala a un Golpe de Estado ya que como bien se ha mencionado en artículos, noticieros, etc. este acto no se dio en forma violenta y la presidencia no fue sustituida por un miembro de las Fuerzas Armadas como se daba anteriormente sino fue todo lo contrario ya que se actuó conforme a la Constitución de Honduras; por tal razón considero que si muchos lo siguen señalando como un Golpe de Estado es o porque se están haciendo los locos por algún motivo o porque deplano no quieren ver la realidad.

    Por ello el acto de Honduras es un ejemplo a seguir y por supuesto de admirar.

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  4. Honduras nos ha dado una lección de valentía. Nos ha dado el ejemplo de respeto al orden constitucional. Nos enseñó que nunca es tarde para ponerse los pantalones, porque aún faltando poco tiempo para el cambio de mando, sustituyeron al ahora ex presidente Zelaya. Y no sólo esto, nos está dando una lección de carácter al no dejarse influir por la presión internacional para que Zelaya retorne a Honduras.
    Constantemente he leído noticias sobre la OEA tratando de solucionar el “conflicto interno” en Honduras. O sobre una condena al “golpe de Estado”. Como Montes aclara, lo sucedido en Honduras no fue un golpe de Estado. Pero todo lo que tenga que ver con un cambio de mando inesperado en nuestros países se cataloga de esta manera debido a la ignorancia de lo que dicho término conlleva. A esto se le suma el hecho que la mayoría de hondureños está complacida con los resultados obtenidos desde el pasado 28 de junio. Sí, les ha afectado en términos de comercio. Sí, ha habido heridos y muertos por las revueltas. Sí hay un conflicto interno, pero no como lo pinta la prensa. Simplemente, no podemos esperar que la comunidad internacional entienda lo que está pasando, o si sí lo entiende, lo acepte.

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  5. “El que tenga oídos, que oiga”, esta es una frase sorprendente y más dentro de este artículo. Es claro que la autora quiere que nos tomemos enserio y reflexiones acerca de lo que sucedió en Honduras hace más de un mes. Porque tener la valentía y decisión que tuvieron y siguen teniendo los hondureños es sorprendente, parece que no se dejarán socavar por nada ni nadie.
    Cuando una persona abusa de nuestros derechos, no dejamos que pase mucho tiempo haciéndolo, entonces ¿Por qué cuando un Presidente hace lo que se le dé la gana con nuestro país no lo detenemos? En definitiva nuestro problema y el de muchos otros países latinoamericanos es la falta de preocupación por tomar las riendas de nuestro país y demostrar a los líderes políticos que la última palabra la tenemos nosotros.
    En el caso de Honduras se evidencia algo muy claro: los políticos no son los únicos con poder. Pero ¿Hasta qué punto tenemos que llegar para darnos cuenta de eso? Los hondureños fueron listos al no permitir llegar al punto en que llegó Venezuela, a un punto sin retorno.
    Entonces, ¿el resto de los países que nos pasa? Considero que existe una posible respuesta a esta pregunta: se manejan demasiados intereses para permitir que suceda algo. Tal vez sea cierto, pero en el caso de Honduras se demostró que ya no debemos de estar subyugados bajo los intereses de un par de políticos.
    Revelarse contra los poseedores de esos intereses que manejan y reprimen al país puede llevar a consecuencias malas, pero una vez más los hondureños nos dejan otra lección, que es la de es mejor enfrentarse a estas consecuencias a que seguir en un país en donde ya no se respeta nada.

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  6. Golpe en la mesa, golpe de justicia, pero en ningún momento golpe de Estado.
    Bajo influencias del “socialismo del siglo XXI”, la presión de la Comunidad Internacional, y la (des) información manejada sobre lo sucedido en Honduras, se ha concluido que dicho suceso fue un golpe de Estado. Acá en Guatemala basta con leer las columnas, o calumnias, de opinión que muchos publican en medios escritos en las cuales critican lo sucedido, y ven con resentimiento cómo uno de los “suyos” fue quitado del poder y sacado del país; sacado como hombre -nada más-, y no como ciudadano, y mucho menos Presidente hondureño. Llama la atención que por la simple intervención del Ejército, la cual sabemos es constitucional -y legal-, se ha tachado de “golpe derechista” el evento. Eso muestra la falta de conocimiento y comprensión de aquellos que dicen estar a favor de la democracia y la autodeterminación de los pueblos. Patrañas de esos mismos resentidos política e históricamente y que sólo encuentran abrigo en su ideología, completamente ciega, y su cosmovisión de las cosas. Esa ceguera en los rostros de quienes defienden a Zelaya –en nuestro país-, es la que nos tiene viviendo en esta “democracia” que dice ser el gobierno del pueblo y, como el discurso les suena bien, apoyan cualesquiera que sean las medidas adoptadas por nuestro presidente legal (Colom) y nuestra “presidenta” ilegal (la doña). Esos ciegos son los que, con sus opiniones, alaban a capa y espada todo lo relacionado a la gente del “puticlub”. Así sucedió cuando el Presidente otorgó a Fidel Castro la Orden del Quetzal –sin ser recibida-. Aplaudieron también la intención de adhesión a Petrocaribe. Así alabaron también la medida de cerrar las fronteras con Honduras para “solidarizarse con el gobierno constitucional y legalmente electo de Zelaya”. Y así, hoy en día, defienden, con argumentos característicos de los güizaches más experimentados, al victimizado ex presidente que fue sacado violentamente de su cama, puesto de una patada en un avión y tirado, con sombrero incluido, en otro país.
    Nos corresponde pues, compañeros, informar a quines nos rodean de que lo sucedido en Honduras es algo sin precedentes, es un ejemplo a seguir y que bajo ninguna lógica manipuladora se puede, ni debe, tachar de golpe el derrocamiento legal en defensa de la verdadera democracia, el orden constitucional, y, lo más importante, la libertad.

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  7. En Honduras simplemente se siguió lo que dictamina la Constitución y así, defendieron el Estado de Derecho. Muchos lo catalogan como “Golpe de Estado”, pero dichas personas que hacen dicho comentario desconocen por completo lo sucedido en Honduras y su Constitución.

    Honduras debe de ser un ejemplo que todo el mundo, y principalmente Latinoamérica debe de seguir. Antes de que las aguas se calmen abran crisis debido a bloqueos comerciales, políticos y más. Hay que admirar como han soportado la tensión internacional aun sabiendo que le espera un tiempo amargo. Los líderes mundiales, así como la población mundial no tardara en darse cuenta del VALOR que tienen los hondureños.

    Es reconfortante ver que no todos los artículos tratan el caso de Honduras como “Golpe de Estado” sino como un acto totalmente constitucional y LEGAL. Excelente.

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  8. “Se informa que el día 28 de junio se produjeron una serie de incidentes de política interna de Honduras, en atención a la persistencia del señor José Manuel Zelaya Rosales, ex Presidente de Honduras, de promover la reforma o modificación de la Constitución por procedimientos distintos a los establecidos en la Carta Magna, hecho que está calificado como delito en la Constitución y tipificados como los delitos contra la forma de gobierno en el Código Penal.”

    Así lee el primer párrafo del boletín informativo en línea (http://www.sre.hn/notas%202009/destitucion/destitucion/Boletín%20Informativo%20-%20Secretaría%20de%20Relaciones%20Exteriores.pdf) por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Honduras.

    Como dice Margarita Montes, Honduras sentó un precedente para todos los presidentes con aspiraciones de dictadores o de transgresores de la Constitución.Y es que Honduras sufre la incomprensión e intromisión por parte del resto de países que consideran las acciones hondureñas como "antidemocráticas", pero nosotros, el resto de países centroamericanos, hemos sido, de una u otra forma, testigos de que sí se puede poner un alto a los gobernantes que abusan de su poder y apoyo popular.

    En Wikipedia tienen un sitio para el "golpe de Estado de Honduras" ( http://es.wikipedia.org/wiki/Golpe_de_Estado_en_Honduras_de_2009) y aunque todavía está en discusión la neutralidad del artículo, podemos sentirnos alarmados que en esta enciclopedia en línea, tan consultada por millones de personas alrededor del mundo, la información no tenga argumentos reales y peor aún, se le tache a lo sucedido en Honduras como un golpe de Estado.

    Denominemos correctamente los hechos por su nombre: sucesión constitucional- caso de Honduras 2009.

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  9. Si bien es cierto MANUEL ZELAYA, fue electo democráticamente por el pueblo Hondureño; el mismo Zelaya provoco el rompimiento del Orden Constitucional, al querer violar la constitución, buscando su reelección; cuando la misma constitución de Honduras establece en su artículo 374: NO PODRAN REFORMARSE EN NINGÚN CASO…………………el periodo presidencial, la prohibición para ser nuevamente presidente de la República. Así mismo el artículo 4 de la misma constitución, establece que la alternabilidad en el ejercicio de la presidencia de la República es obligatoria. La infracción de esta norma constituye delito de traición a la patria.
    Internacionalmente se piensa que en Honduras, hubo rompimiento del orden constitucional, por el hecho de haber depuesto a Zelaya, mediante la intervención del poder judicial y el congreso de la República; estos últimos intervinieron en protección del estado de derecho, con el fin de defender al alternabilidad en el poder, además que Zelaya estaba cometiendo un delito de traición a la patria, queriendo reformar la alternabilidad en el poder.
    Yo considero que esto es un ejemplo para el mundo, en especial para los países latinoamericanos, quienes han buscado formas ilegales de continuar en el poder, através de dictaduras o de continuismo en el poder, tal es el caso de VEZUELA, CUBA, ARGENTINA, NICARAGUA etc; además en los países latinoamericanos ya es costumbre violar la constitución sin que pase nada, y los pueblos no decimos nada y lo permitimos. El pueblo hondureño puso un hasta aquí, no permitiendo esos abusos de poder, siendo un ejemplo de democracia y defensa del estado de derecho.
    Independiente de los motivos que se dieron previamente al supuesto golpe, como la polarización de la sociedad, entre grupos de izquierda y derecha, grupos poderosos económicos, en donde posiblemente hubo intereses económicos públicos y privados, bajo cualquier excusa o motivo, los poderes del estado judicial y legislativo y el pueblo en su mayoría defendieron el orden constitucional; este ejemplo lo deberíamos de seguir los países vecinos.
    El mundo, la comunidad Internacional consideran lo sucedido en Honduras, como un golpe de Estado, sin que hayan intervenido las fuerzas armadas, no han visto el caso de Honduras como defensa del estado del estado de derecho, sino que por el contrario como rompimiento del orden institucional, posiblemente porque a otros gobiernos no les conviene este ejemplo, y los gobernantes se tapan con la misma chamarra. Los gobiernos deben de aprender que con el pueblo no pueden hacer lo que quieran, como que ellos fueran reyes o todopoderosos. Los Organismos Internacionales y la comunidad Internacional no deben de afectar al pueblo de Honduras retirando su ayuda, o dejándoles de comprar, pues con esto se afecta más al pueblo, y lo que se busca es el bien común.
    Zelaya no debería de insistir en reinstalarse en el poder, por el bien del pueblo, y así evitar la violencia que se esta dando entre distintos grupos, y seria mas digno para él desistir públicamente de reinstalarse en el poder. Los organismos Internacionales y la comunidad internacional en general deberían de estar mas preocupados de investigar las cuentas de Zelaya y el manejo del presupuesto de su gobierno.

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  10. Lo que paso en Honduras sienta un precedente de una evolución en términos políticos, de cómo puede ser depuesto un presidente en América Latina, si este pretende ir mas allá de la ley, así como de la fuerza de un país entero que se opone a este intento de abuso de poder, no importando toda la oposición internacional que no entiende lo sucedido por tener la venda del pasado en sus ojos para analizar este caso. Este caso será estudiado por universidades y centros de estudios de política, pero sin duda alguna también por los gobernantes actuales que pretenden en la misma visión, o sino al menos parecida, de perpetuarse en el poder hiendo mas allá de la ley, como queriendo hacer caso omiso y como queriendo pasar por encima del imperio de la ley. Si bien a mal palo se arrimo Zelaya al unirse a Hugo Chávez en su mismo sentir, y siguiendo su ejemplo, ahora no debe sino saber que el no hará lo mismo, pues en un hecho histórico un país del mundo hace saber a todos los demás que el imperio de la ley esta vigente, y que aunque este imperio en Honduras sea incomprendido y no reconocido por la comunidad internacional, este será quien siga gobernando, siendo el pueblo quien lleva su estandarte, su representación y participación masiva, junto con las demás instituciones del Estado incluyendo el congreso y el ejercito de Honduras. Esperamos que esto traiga un cansancio a todos los países de la región de los gobiernos populistas, que siguen el intento de esta lucha de izquierda bolivariana por avanzar, para que se establezca de nuevo un orden constitucional con reglas claras y en un ambiente libre y democrático, donde quien rige es el imperio de la ley al servicio de la gente.

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